viernes, 26 de agosto de 2011

Manzanas... mujeres... el despertar.

En un campo de manzanas... somos siete, somos cuatro y somos UNA.




Dicen que una vez ella encontró un agujero abierto en la tierra.
Llevaba un bastón, una capa violeta y un canasto con manzanas rojas en su espalda.
Arrojó una de ellas hacia la negra espesura, y nada se oyó pues aparentemente ese portal era infinito y comunicaba con el centro de la tierra.


Al tiempo una niña de cabellos rojizos comenzó a crecer bajo la tierra.
Yacía dormida abrazando esa fruta con amor.
Fuera de la tierra una plantita crecía acompañada por la fuerza del sol.
Su vida se era lineal, era ciclos de respiración fotosintética entre el día y la noche.
Mientras ella dormía inconsciente entre las raíces.
Pero un día esa niña despertó.
Llevaba unos doce años durmiendo hasta que tuvo un sueño muy especial.
Fue un sueño con la luna, donde las diosas descendieron a la tierra para despertar a esta criatura que estaba lista para comenzar a ciclar junto con ellas. La diosa blanca susurró al oído que era hora de morder la manzana pues al llegar la mañana ella se trasformaría. En un idioma que la niña no entendió le reveló El secreto de lo sagrado femenino.
La niña no cuestionó pues sentía en su corazón que realmente era hora de transformarse, de salir a la luz, de surgir de la tierra.
Comió la fruta sagrada y su cuerpo comenzó a crecer, brotaron unos sutiles pechos de miel y su torso comenzó a estirarse envuelto por la madera de un tallo que, a su vez, se iba transformando en madera...
Del árbol brotaron varias flores blancas que mostraban la pureza de esa niña que se iba transformando en mujer.


Le llevó un tiempo adaptarse a esta nueva forma. Su cuerpo de mujer y su tronco de árbol, se desarrollaban al tiempo que su psiquis iba entendiendo que su vida ya no era lineal, que ahora era regida por la luna y sus fases.
Ahora comenzaba a entender cuál era El secreto de lo sagrado femenino que le había transmitido la Diosa: debía oír su intuición, para poder entender esas fuerzas que tanto la afectaban, incorporarlas y lidiar con ellas en armonía con el cosmos pues de ese modo traería creación y creatividad a la tierra. Daria deliciosos frutos rojos que trasmitirían al hombre su sabiduría divina y natural.


Así como la luna menguaba llegaba, ella se retraía en su fuero interno. Podía pasar horas meditando, observándose, siéndole complicado interactuar con las energías externas.
A veces esa luna la confundía, o la hacía sentirse angustiada sin saber por qué. Entonces las hojas del árbol caían como en el otoño.

La sombra de la luna avanzaba y llegando la luna nueva un nuevo ciclo comenzaba. Era precisa la destrucción para la creación. Por eso las manzanas caían listas para ser sembradas una vez más, o bien para traer ese dulce sabor del conocimiento a los hombres necios.
Ella se sentía más conectada con su inconsciente, con fuerzas de otros planos y quienes veían ese árbol, algo reseco, sentían la sabiduría de la bruja que habitaba en ese momento. La chamana que traería los secretos de la tierra a la luz. Aunque a veces debiera morir para acceder a ellos.

Pero no todo era sombras en este ciclo sin fin.
Con la
luna creciente la niña-mujer se exteriorizaba y como una doncella resplandeciente, expandía toda esa fuerza y luz que había acumulado durante su introspección. Entonces el árbol vibraba, floreciendo y dando los primeros frutos.

Y mas tarde con la
luna llena la fertilidad llegaba a su vientre. Ahora era madre, era abrazadora, protectora y dadivosa. Asi completaba su ciclo madurando los nuevos frutos, ofreciendo su amor a la tierra y a lso hombres a través de ellos.

Así pasarían varios años de la vida de esta niña-mujer, en que trabajaría en comunión con las diosas. En su existencia cíclica y la conciencia de la misma resididiría su poder.
Podría tendría altos y bajos. Crear y destruir. Ser orden y ser caos. Amar y odiar, ser buena y ser malvada a la vez, elevarse a los cielos y descender a los infiernos.

Y cada 28 días todo volvería a comenzar con la luna su nueva compañera. Sería cuatro mujeres diferentes, una doncella, una madre, una hechicera y una sabia bruja. y al mismo tiempo siendo seguiría siendo ella misma.


Y el ciclo de las manzanas continuaría eternamente.
Los frutos caerían sembrando nuevas mujeres que volverían a dormir en las raíces hasta DESPERTAR.

Autora e ilustradora : Julia Larotonda (la misma)

Luces y sombras internas


Entoces me guardo
me observo,
reflexiono
me cuestiono.

Entonces soy chiquita
y soy grande a la vez
Soy niña y soy mujer

Soy luz y soy sombra.
soy claridad y confusión
soy orden y caos
soy Apolo y soy Dionisio.

Me recojo y nado en un útero de conciencia
donde florecen simbolos sagrados
mandalas de luces, y de sombras
la naturaleza me rodea.

Entonces me encuentro meditando
en ausencia de pensamientos:
fusiono y hago consciente
esa sombra y esa luz
y asi puedo SER YO MISMA

Julia Larotonda

jueves, 18 de agosto de 2011

Exponiendo en Respect Festival 13-14 de agosto

Mas fotos album respect 13 -14 de agosto

Agradecida por haberme invitado a ser parte de este festival de arte y cultura.

Expo Mulheres da Terra - Setembro 2011- São Paulo-Brasil

Exposição de obras de JULIARO na casa jaya 9 de setembro até 9 de outubro São Paulo-Brasil 

Convido-os à Vernissage o dia 9 de setembro de 18hs a 22hs 

Casa Jaya- Rua Capote 305. Pinhieros-São Paulo-Brasil





viernes, 12 de agosto de 2011

Pachamama pariendo sirenas

La pachamama abre sus piernas
brota agua que da vida
una sirena que encanta
mujer salvaje amamanta


juliaro

Agosto mes de la pachamama.

A Pachamama abre suas pernas
escorrega água que da vida
uma sereia que encanta
mulher selvagem amamenta.

domingo, 7 de agosto de 2011

Sereias e golfinhos

Sereia e golfinho o encontro

O encontro foi luminoso.

Muitos anos tinham passado pra que essas almas se acharam outra vez.

Elas resplandeciam pela vibração, iluminando o fundo do mar.

A sereia então compartilhou o segredo com o golfinho.

Em suas manos trazia a magia da fertilidade, no seu coração a verdade pra oferecer.

era hora de passar suas experiências pra ese peixinho novo e singelo.

um amor puro e fraternal, eles se amavam no alto astral

Burbulhas em espiral e algas dançarinas os acompanhavam.

A lua, testigo desse momento milagroso, tambem tinha algo pra lhes dizer.

Mas não agora. Esse Agora era só deles.

La sirena, el delfín y el encuentro

El encuentro fue luminoso.

Muchos años habian pasado para que esas almas se viesen otra vez.

Ellas resplandeciam por la vibración, iluminando el fondo del mar.

La sirena entonces compartió el secreto con el delfín.

En sus manos traía la magia de la fertilidad, en su corazón la verdad para ofrecer.

Era hora de pasar sus experiencias a ese pececito joven y sincero.

un amor puro y fraternal, elos se amabam en el alto astral

Burbujas en espiral y algas danzantes los acompañaban.

La luna, testigo de ese momento milagroso, también tenía algo para decirles.

Pero no ahora. Ese Ahora era sólo de ellos.


juliaro

domingo, 3 de julio de 2011

Expo Nossas Raizes- Casa Jaya- 1/7 a 1/8

Exposição "Cuidando nossas raizes"
Casa Jaya - rua Capote 305 SP
1 julho a 1 de agosto

Artistas
Gustavo barros
Brian
Vermelho
Bona
Juliaro
Gilwanova
Rodrigo Eccos
Brice
Urban Monk
Jey
Violeta
Anselmo